martes, 6 de febrero de 2018
sábado, 20 de enero de 2018
lunes, 22 de mayo de 2017
UN "TEBEO" QUE NO PASÓ LA CENSURA
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| Página del cuaderno 65 de "El Jabato" (nº 244 de "Super Aventuras") Bruguera, 1960. |
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| Portadilla del cuaderno 66 de la serie "El Jabato" (nº 246 de "Super Aventuras"). Bruguera, 1960 |
Normalmente este "trabajo sucio" editorial se realizaba con bastante habilidad (aunque supusiera una absoluta falta de respeto hacia la obra de los autores de "El Jabato", el dibujante Francisco Darnís y el guionista Víctor Mora), pero en el caso que nos ocupa se pasaron siete pueblos. Se procedió a la mutilación de una de las más originales y fabulosas aventuras del personaje, de forma tan chapucera que afecta a la comprensión de la historieta en su conjunto... Un ejemplo lamentable del escaso aprecio que se tenía (y se tiene) por la labor de los artistas del comic.
Vicente Sanchís, que ha estudiado los "tebeos mutilados" de aquella época, señala que el peor momento se produjo tras la llegada de Manuel Fraga (Requiescat In Pace, a pesar de todo) al Ministerio de Información y Turismo y su famosa Ley de Prensa de 1966. Esta fue vendida como "aperturista" porque retiró la censura previa de las publicaciones traspasando la responsabilidad a los editores, una forma de preparar los medios para la transición juancarlista que el propio Fraga soñaba con presidir. Pero esos cambios no se aplicaban a las revistas infantiles y juveniles, más bien al contrario, fueron objeto de un desmesurado control que llegó a extremos absurdos y ridículos en esos años.
Durante las primeras décadas del franquismo había menos preocupación por parte de las autoridades hacia lo que se publicaba en los tebeos, y el género de aventuras vivió una relativa edad de oro. Como apunta Sanchís, a los falangistas y a los requetés les interesaba formar a los jóvenes en la milicia, y de ahí que la exaltación de la fuerza y la virilidad de la que hacían gala estas historietas no la vieran con malos ojos. Claro que siempre había algún censor de sotana que mandaba tapar algún muslo femenino, pero en general los autores patrios podían dar rienda suelta a su imaginación aventurera sin demasiadas restricciones.
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| Páginas del cuaderno 66 de la serie "El Jabato"(nº 246 de "Super Aventuras"). Bruguera, 1960 |
En activo estaban dibujantes de pasado republicano como Manuel Gago (creador de "El Guerrero del Antifaz"), Boixcar ("Hazañas Bélicas") o Juan García Iranzo. Este último en su serie de "El Cachorro", repleta de violencia y malas costumbres piratescas y tabernarias, apenas tuvo problemas con la censura durante la década de los 50. Y lo mismo cabe decir de las primeras ediciones en blanco y negro de las aventuras de "El capitán Trueno" y "El Jabato".
Pero esto se terminó con el auge de los"liberales" del Régimen y de los miembros del Opus Dei (la masonería negra), y por la labor del dominico Jesús María Vázquez, director del Instituto de Sociología Aplicada, quien formó una comisión encargada por el Ministerio de Fraga para velar por lo que leían los jóvenes. Este fraile, además de la obsesión contra el erotismo propia de sus colegas del gremio, parecía estar al tanto de las teorías del psicólogo Frederic Wertham y otros que arremetían contra los comics (en especial los de terror y los que mostraban escenas de" violencia"), atribuyéndoles todos los males del mundo.
martes, 25 de abril de 2017
LOS YAZIDÍES, UN PUEBLO PERSEGUIDO
El yazidismo es una religión
minoritaria que se remonta al año 2.000 a.C. y que tiene sus orígenes en el
Zoroastrismo, es decir, se basa en las enseñanzas del profeta y reformador
iraní Zoroastro.
Actualmente, no hay una cifra
exacta del número de miembros, pero se estima en unas 500.000 personas en Irak,
además de otras 200.000 repartidas por el resto del mundo, según la
Organización por los Derechos Humanos de los Yazidíes.
¿Dónde se
encuentran?
Son una comunidad que vive
mayoritariamente en la provincia de Nínive, en el norte de Irak, en las
regiones de Jabal Sinyar y Shaija, siendo su epicentro la ciudad de Mosul.
También hay yazidíes en algunas zonas de Irán, Turquía y Siria.
¿Cuáles
son sus creencias?
Creen en los siete ángeles en
cuyas manos Dios confió los asuntos del mundo. Pero, para ellos, el más
importante es el conocido como Malak Tawus también llamado el Ángel Pavo Real,
que tanto para cristianos como musulmanes representa al diablo, Lucifer o
Satanás, por lo que también se les define como ‘adoradores del diablo’.
Para los yazidíes, este ángel fue
creado por Dios a partir de su propia iluminación y después creó a los otros
seis. Tras ello, ordenó a los siete arcángeles que les trajera polvo de la
tierra y de ahí creó a Adán. Dios les ordenó que revenciaran a Adán, algo a lo
que Malak Tawus se negó, por lo que le envió al infierno.
Malak Taus estuvo llorando durante
7.000 años y consiguió llenar siete jarrones con sus lágrimas, con las que
consiguió apagar los fuegos del infierno. Por esta razón, para los yazidíes no
existe este lugar sino que creen en la transmigración de las almas, es decir,
que el alma atraviesa distintas formas humanas. Lo que ellos denominan como un
‘cambio de ropa’.
Los yazidíes tienen un líder
espiritual, conocido como ‘Baba Sheij’, una figura similar a la del Papa en el
mundo católico. En la actualidad, este cargo lo ostenta Jurto Hajj Ismail, que
vive en el norte de Irak, según el Instituto de Estudios de Al Arabiya. Además,
tiene un líder seglar, el emir o príncipe de los yazidíes, un cargo que ahora
ejerce Tahseen Said, jefe del Consejo Supremo Espiritual Yazidí.
¿Por qué
los persiguen?
El Estado Islámico declaró un
califato a finales de julio de 2014 y, desde entonces, se está dedicando a
expulsar a las religiones minoritarias de la zona por considerarlos infieles,
además de amenazarlos de muerte por no convertirse al Islam.
Ésto ha provocado que
los yaviernes, 24 de febrero de 2017
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